Son dos por excelencia:
El primero de ellos explica esencialmente una
forma de construir un triángulo semejante a uno previamente existente ("los triángulos semejantes
son los que tienen iguales ángulos y sus lados homólogos proporcionales").
Mientras que el segundo desentraña una propiedad esencial de los circuncentros
de todos los triángulos rectángulos ("encontrándose éstos en el punto
medio de su hipotenusa"), que a su vez en la construcción geométrica es
ampliamente utilizado para imponer condiciones de construcción de ángulos
rectos. Si tres o más rectas paralelas son intersecadas cada una por dos transversales,
los segmentos de las transversales determinados por las paralelas, son
proporcionales.